¿Disfrutas ya de los beneficios de la cinta de correr? Si no lo haces aún descubre lo que aporta y engánchate a este ejercicio que cada día tiene más adeptos.

Cuando pensamos en ella nos provoca un sentimiento de pereza; pero hay que vencerlo, tenemos que darle una oportunidad a la cinta de correr, que nos hace más sencillo el ejercicio, así vamos a sacarle todo el partido para ponernos en forma.

Hoy rompemos una lanza a favor de ésta práctica herramienta. Para empezar, es, desde el punto de vista de la técnica, un invento increíble, donde nuestras articulaciones sufren menos que en el asfalto, incluye una tecnología puntera, con  televisión, ordenador y música para hacernos más entretenido el viaje, y además nos informa de nuestros avances y calorías consumidas.

Cinta de correr, ¿por qué amarla?

  • Mira a la máquina con más cariño, como si fuera un aliado. Aprecia sus cualidades, usa el ordenador y ayúdate de su música, o programación antes de empezar tu entrenamiento.

 

  • Date cuenta de que la cinta te ayuda en tu forma física, te pone de mejor humor, si vives en la ciudad, normalmente contaminada, no tienes que respirar el humo de los coches mientras corres. Además de pisar en un terreno que amortiza el impacto en las articulaciones.

 

  • Vamos a sacarle partido. Utiliza la imaginación, cambia tu forma de entrenar; proponte nuevos retos, hazte un nuevo circuito, personaliza el entrenamiento. No caigas en el aburrimiento.

 

  • Sabemos que el cuerpo se acostumbra a la rutina, aunque esta sea correr; es recomendable no hacer siempre lo mismo también en este sentido, y hacer intervalos: por ejemplo, cambiar la velocidad; hacer sprints y luego bajar el ritmo hasta recuperar las pulsaciones.

 

  • Diseña un entrenamiento a su medida. De 20 o 30 minutos. Ponte una meta, que te suponga un desafío, pero sin excederse. Te gustará ver como tu forma física mejora a medida que tu entrenamiento avanza.

 

Consejos antes de subirte a la cinta de correr:

Si no cumples, el ver los resultados en la máquina puede ser un acicate para no perder ritmo en tu esfuerzo.

Con perseverancia, mejorarás tus tiempos, velocidad y te sentirás orgulloso por ello.

La música te ayudará a facilitar y hacer más divertido tu entrenamiento, incluso puedes ver alguna serie a la que estés enganchado. Pero no te atasques, sé consciente de que estás entrenando.

Aprovecha los momentos de entrenar para observar cómo está tu cuerpo, si te cuesta moverte, si mejoras, o no. Es un momento de conexión.

Fíjate en la respiración, siguiéndola hacia fuera y dentro desde tu boca, nariz o pecho. Al principio puede parecer aburrido, pero con el tiempo y la práctica te ayuda a ver cómo estás en cada momento, en vez de en la negatividad de pensar en cómo te estás aburriendo y lo tediosa que es la cinta de correr.

Cambia la máquina que utilizas para variar en lo posible la vista que te ofrece. Participa en clases colectivas, donde combinan la cinta de correr con otros ejercicios, como están haciendo en las clases de reeshape. Con un entrenador que te motive, y una comunidad con la que te puedas compenetrar, es más sencillo no perder el hilo.

Una actitud positiva con respecto a la cinta de correr ayuda. Dale el mérito que se merece. Los resultados entrenando con ella son importantes. De todas maneras, no es lo único que se puede hacer en el gimnasio. Si realmente estás harto de la máquina, puedes usar otras formas de entrenar, lo que es importante es no caer en el sedentarismo.

Nunca te olvides de hacer ejercicios de estiramiento después de haber entrenado. No es una opción, es necesario, considéralo parte obligada de la sesión del ejercicio.