Celebrar una navidad segura es lo que toca. Romper toda nuestra tradición y cumplir unas reglas para evitar males mayores. Nos guste o no, toca.
Una navidad segura
Me someto, como quien tiene que pasar por una autoimpuesta penitencia, a las noticias diarias, con disciplina militar.
Intento gestionar bien mi humor, y dejar a un lado de la cabeza y del corazón, ese momento temible de la jornada.
La llegada de la vacuna alivia el torrente de calamidades diarias; los dramas de la inmigración, los de salud, económicos, ecológicos, los políticos… realmente hay que hacer una sesión doble de mindfulness para contrarrestar la lectura de los diarios.
Con una sensación de impotencia, porque la ola es demasiado grande para surfearla, ponemos todos unos granitos de arena para intentar, a duras penas, que esto pase lo antes posible.
Celebra la navidad seguro
Nos parece bien que el Gobierno quiera protegernos, y siempre estaremos apoyando las medidas que tengamos que adoptar.
De hecho, nuestro Centro Médico Healthing, y Reebok, han hecho el máximo esfuerzo para que todos os sintáis seguros en un entorno protegido.
Aunque la vacuna todavía no se pueda aplicar, tenemos medios para saber si estamos o no positivos. Los Test tienen una fiabilidad alta.
Además, hay medidas que podemos adoptar para reforzar nuestro sistema inmune. De ellas os hemos hablado en muchas ocasiones; encontrar un equilibrio entre la alimentación, el ejercicio, y la gestión de estrés. Ponte en contacto con nuestro Centro para más información.
Para todos, pero especialmente a los que se sienten más vulnerables a la pandemia, es esencial que no obviemos el bienestar emocional.
Por todo ello, esperemos que al acercarse la fecha de las fiestas navideñas, podamos de manera segura, celebrarlo de la mejor manera posible.
La celebración de la Navidad
Es una fecha para muchos feliz; para algunos, un momento de especial sensibilidad y melancolía.
Para nuestros mayores, la navidad puede ser un momento difícil. Llevamos muchos meses de un aislamiento, que aleja a los abuelos de sus nietos, de sus hijos, de las personas que les dan una motivación para vivir.
Debemos ser muy cautos y conscientes al calibrar el perjuicio psicológico que podemos infringir a los mayores al privarlos del ambiente familiar de la navidad.
Esperamos que cada uno decida con reflexión y responsabilidad.
Tenemos maneras de celebrar una navidad segura.
El problema que vivimos es demasiado importante para debatirnos en polémicos puntos de vista. Asumir, y sumar esfuerzos es la única manera de vencer al virus.
Pero buscando la seguridad, la felicidad y la comprensión para nuestros familiares más vulnerables, yo apelaría más a la responsabilidad que a la sanción; más a la decisión de los ciudadanos, adultos, responsables, y capaces, de decidir si dejar solos a los mayores, o tomar todas las medidas pertinentes para asegurarnos un entorno seguro.
Puede que se nos estén ya acumulando demasiados meses de confinamiento y de medidas extraordinarias, y que ya nos estemos cansando de noticias imposibles.
La lucha por salir adelante, cada uno desde el prisma que éste aluvión le haya cogido, no nos elimina como seres pensantes y responsables, capaces de decidir cómo queremos pasar las fiestas más familiares con los nuestros, las de la navidad.
La sociedad demuestra, y así lo ha hecho todos éstos meses, que es capaz de aceptar las reglas más severas, confinamientos y cierres de negocios, llevando a la quiebra económica a miles de personas. Por un bien común.
Pero la navidad, y nuestras relaciones familiares, son asuntos nuestros, que quisiéramos poder tomar con toda la responsabilidad de la que nos hemos demostrado capaces. Respetemos la libertad de decisión de cada individuo, está en los derechos más fundamentales que tenemos.
Por la felicidad, y la salud de todos, el Centro Médico Healthing, os desea que todos podamos pasar las navidades como decidamos pasarlas.
Proteger a los más vulnerables de contraer con pronóstico más grave es en lo primero que debemos pensar. Pero no nos olvidemos de la compañía, de la ilusión, y de la motivación de vivir unas fiestas en compañía, aunque algo más restringida, de nuestra familia.