Conocemos los efectos de la cafeína porque muchos los experimentamos a diario, pero ¿cómo afecta realmente?, ¿qué consecuencias tiene abusar de ella?
Primera hora de la mañana, acaba de sonar el despertador y lo primero que hacemos es prepararnos un delicioso café con el que conseguir energías para empezar el día. Para la gran mayoría ese es el primer contacto diario con la cafeína.
¿Qué es la cafeína?
La cafeína es una sustancia estimulante que podemos encontrar en diversos alimentos: el café, el cacao, el té o algunos refrescos son claros ejemplos. En un lenguaje técnico la cafeína es un alcaloide del grupo de las xantinas, sólido cristalino, blanco y de sabor amargo que puede llegar a causar adicción.
Habitualmente apreciamos sus efectos después de que trascurran 45 minutos – 1 hora de haberla consumido. Es entonces cuando el cuerpo reacciona acelerando tu ritmo cardíaco y respiratorio, aumentando el flujo sanguíneo y liberando catecolaminas.
La cafeína en el deporte
La cafeína en muchos casos se utiliza como suplemento deportivo, pero siempre es aconsejable que se haga como parte de un proceso guiado por especialistas. Su consumo puede aportar diversos beneficios a los deportistas si se hace uso de ella bajo criterios médicos, ahora bien, también hay que conocer los posibles efectos adversos.
Beneficios de la cafeína
Para empezar, la cafeína provoca un efecto excitante en las contracciones musculares por lo que ayuda a potenciar y mejorar el rendimiento al tiempo que genera una sensación de alivio o disminución del cansancio y una disminución en la percepción del esfuerzo. Así, consigue también aumentar el tiempo en el que somos capaces de realizar una actividad física.
Si es adecuado, su consumo favorece la pérdida de grasa, tiene un efecto termogénico y aumenta el uso de ácidos grasos.
Estos resultados lo convierten en un suplemento alimenticio adecuado para la práctica de deportes de alto rendimiento, entre otros.

Efectos negativos de la cafeína
Sin embargo, como hemos mencionado, también tiene una serie de efectos negativos. El efecto estimulante que provoca puede llegar a crear cierta dependencia o adicción además de provocar alteraciones en el sueño e incluso en nuestros niveles de estrés.
Todo ello implica que sea preciso tener especial precaución en su consumo, sea con objetivos deportivos o no, pues el abuso de esta sustancia puede terminar por ser lesivo para nosotros y nuestro organismo.
A todo ello tenemos que sumarle el riesgo de deshidratación o los problemas digestivos que puede llegar a causar.
La cafeína tiene un efecto diurético que contribuye a una mayor expulsión de líquidos algo que con un consumo moderado no tiene mayor importancia y que, sin embargo, adquiere relevancia si practicas mucho deporte dado. Es habitual que en un ritmo de entrenamiento alto la hidratación sea un punto de control por toda la pérdida de líquidos que supone el ejercicio.
Respecto a los problemas digestivos es conveniente conocer el estado de tu salud intestinal. Dado que si existen problemas previos o si hay un consumo muy elevado de cafeína se pueden producir trastornos digestivos varios como acidez, flatulencias u otros problemas de diversa índole y gravedad.
Usos nutricionales de la cafeína
Además de utilizarse como suplementación para deportistas hay otros casos en los que la cafeína se utiliza como un complemento nutricional. Como señalábamos al describir los beneficios que provoca al acelerar el metabolismo y dar la sensación de saciedad contribuye a quemar calorías de manera más rápida y al mismo tiempo ayuda a reducir su consumo. Por lo que en determinadas dietas los especialistas pueden aconsejarla.