No es rara la recomendación de beber vino en la comida o la cena. Pero seamos cautos, no es para cualquiera, y beber alcohol tiene sus contraindicaciones.
Beber vino
España es un país de grandes vinos, donde la gran calidad de nuestras uvas nos provee de unos caldos de excelencia que consumimos y exportamos con gran orgullo al mundo entero.
No es raro que el médico te aconseje tomar vino, pero ¿te has preguntado por qué te hace ésta recomendación? ¿Qué tiene el vino para que sea beneficioso para la salud?
Vino blanco, o vino tinto.
El vino tinto se elabora con el mosto de las uvas moradas. La vendimia de los vinos de calidad se realiza a mano, o con tijeras, y el proceso es casero, natural, sin uso de elementos ajenos a la propia fruta. Recogida, maceración, prensado, fermentación, clarificación y embotellado. Y obtenemos un buen vino.
El vino blanco se saca de la uva blanca, solo de la pulpa. Esto le resta propiedades beneficiosas para la salud.
Porque lo que le da mayor potencial para ayudar al organismo es su cantidad de polifenoles. Estos se encuentran sobre todo en la piel y en la semilla de la fruta.
Puntualizamos que, como cualquier otro producto que podamos consumir, la calidad es fundamental. De la riqueza del suelo, de las buenas condiciones del procesado de la uva, y de los elementos que se incluyan en el producto final, va a ser mejor o incluso perjudicial para las personas.
Beneficios del vino tinto
- Es antioxidante, su principio activo, el Resveratrol, es un poderoso guerrero contra los radicales libres, protector celular, antienvejecimiento, que se vende también en forma de suplemento en cápsulas y es muy efectivo.
- Previene la aparición de aterosclerosis, protege el endotelio de los vasos sanguíneos, gracias a que ayuda a la formación de óxido nítrico. Evita la rigidez de las venas y arterias.
- Regula la tensión arterial. Después de comer, un poco de vino ayuda a mantener una tensión baja, claro está, siempre que el consumo sea moderado.
- Evita la formación de piedras en la vesícula biliar.
- Gracias al Resveratrol, produce efectos neuroprotectores, ralentizando o previniendo patología como el Alzheimer.
- Mejora los parámetros sanguíneos lipídicos, reduce el colesterol “malo”, LDL, y aumenta el “bueno” HDL.
- Ayuda a hacer la digestión.
- Tiene propiedades bactericidas, por lo que acompañando la comida ayuda en caso de que existan bacterias nocivas en el alimento.
- Su efecto vasodilatador, despierta la mente, mejora el aspecto de la piel, protege el corazón.
El consumo de alcohol
Aunque el vino tenga propiedades beneficiosas, no debemos olvidar su grado de alcohol.
Lo que más nos preocupa es la temprana edad de los consumidores de bebidas alcohólicas, ya que los jóvenes que todavía no han terminado su maduración son más vulnerables a las drogas y al alcohol.
No solo perjudican su propia salud, sino que es causa primera de accidentes en las carreteras que además puede acabar con la vida de otras personas.
Los jóvenes que como rutina se emborrachan los fines de semana tienen deficiencias de atención, de concentración, y fácilmente resulta en unos malos resultados en sus carreras universitarias, o en el colegio.
También, utilizar la bebida para salir de fiesta perjudica el cerebro de tal manera que puedes terminar teniendo una dependencia de la que en edades adultas resulte muy difícil abandonar.
Por todo lo cual, el Centro Médico Healthing recomienda:
- Individualizar el consejo o recomendación de beber vino de manera cotidiana.
- Establecer en cada uno cual es la dosis máxima aconsejada.
- En caso de patología, el consumo de alcohol debe en algún caso ser eliminado, como en problemas gástricos.
- Debemos volver a puntualizar que el consumo de alcohol en personas menores de edad es muy perjudicial, tanto por su propia salud como por los accidentes que se pueden provocar por el consumo no responsable de alcohol.
Tomar una copa de vino de buena calidad con los amigos, celebrando y compartiendo una buena cena te enriquece también desde el punto de vista social. Ayuda a la amistad, a la conversación, y esto es importante también para la salud.
Moderación es la clave. Y dentro de la moderación incluimos la importancia de la no dependencia.