Si te planteas dejar de fumar, hazlo ya y empieza a disfrutar de todas las mejoras que va a experimentar tu cuerpo y tu imagen. Porque fumar no es sexy.
Hoy en día cada vez es más habitual que los fumadores intentemos dar con la clave para dejar de fumar. En los años 50, fumar estaba asociado a ser una persona atractiva, sexy. Pero con el paso del tiempo hemos aprendido lo equivocados que estaban. James Dean, con su pitillo colgado del labio y su mirada profunda, si no hubiera fallecido de accidente hubiera padecido las consecuencias que hoy en día conocemos del tabaco.
Dejar de fumar: Encuentra los motivos
Buscamos fuentes de eterna juventud, y nos olvidamos de lo más obvio: repasar qué estamos haciendo para perder ese preciado tesoro con gestos que hacemos de forma cotidiana. Fumar produce envejecimiento prematuro. Y no es por fastidiar. Está demostrado.
El tabaco acaba con nuestras reservas de vitamina C. Y esto trae consecuencias inmediatas. Entre otras, la producción de colágeno. Su poder anti-radicales libres. Fumar nos priva de su protección, y, siendo algo más frívolos, nuestra apariencia es la primera en enseñarnos los efectos.
La piel se descuelga debajo de los ojos, es uno de los signos de los efectos del tabaco. El sol también hace de las suyas. Al tener peor oxigenación, las células de la piel reciben peor nutrición, aparecemos con un tono feo, y surgen las temidas manchas.
Pierdes colágeno y elastina, lo que hace que la piel carezca de fuerza y elasticidad. No solo en la cara, en todo el cuerpo. El código de barras, que afea tanto la boca hace su temida aparición.
Los dientes y las encías enseguida delatan a los fumadores. Gingivitis, mal aliento, y otros problemas bucales afectan más a los fumadores. Los dedos se manchan con el tabaco, y el olor se acaba impregnando de tal manera en nuestra piel que llena el ambiente de cualquier habitación aun horas después de haber apagado el cigarrillo.
Está estudiado que fumar acelera la pérdida de cabello; incluso los ojos sufren con el cigarrillo, causando cataratas.
Las mujeres embarazadas tienen bebés más pequeños si han fumado en el embarazo. Hay que pensar que todo lo que hace la mujer afecta de forma inmediata al feto, y el oxígeno es ingrediente esencial para su correcto desarrollo.
La tos de fumador, es la carta de presentación clásica de los consumidores; el humo y la contaminación ambiental agudizan el problema.
La clave para dejar de fumar
Por eso, no busquemos tratamientos imposibles, fórmulas complicadas, suplementos milagrosos, rejuvenecer es a veces cuestión de revisar costumbres cotidianas, como la de dejar de FUMAR.
Al hacerlo, tu aspecto mejora drásticamente. Mejora la circulación, por lo que la piel recupera brillo, las manchas desaparecen, los dientes recuperan su color, aunque una limpieza en el dentista puede ser recomendable.
Para recuperar la piel, incluye retinol en la crema de uso tópico, antioxidantes y vitaminas C y E. No te olvides tampoco de la protección solar.
Hacer un tratamiento en cabina para combatir las manchas puede ser una buena recompensa por haberlo conseguido.
Entre otros regalos por dejar de fumar, recibirás una mejora sustancial en tu rendimiento deportivo , una medalla a la fuerza de voluntad, por lo que ganas en confianza en ti mismo, vuelves a tener sentido del gusto, del olfato, de la vista, incluso del tacto.
Los huesos también lo agradecen. Previene la osteoporosis, recupera la fortaleza ósea, cardiaca, fertilidad, menopausia anticipada, te libras de tantas enfermedades, vale la pena.
Hay muchos métodos para conseguir dejar de fumar y olvidarte del tabaco. Acupuntura, hipnosis, terapias especiales… busca la que mejor vaya con tus circunstancias y forma de ser. Aprovecha este momento para conectar contigo mismo, darte cuenta de cómo tu cuerpo se va desintoxicando, de cómo recupera su función en plenitud y a qué velocidad recuperas la ansiada juventud. Tus familiares y amigos serán los primeros en darse cuenta de los cambios.