No todos los alimentos procesados son malos, sabiendo mirar las etiquetas, muchos de ellos pueden entrar sin problema en nuestra despensa.
Está muy claro, los productos frescos son los que debemos consumir preferentemente, pero, no todos los alimentos procesados son perjudiciales. Vamos a ver con cuales nos podemos quedar, sin mermar nuestra salud.
Alimentos procesados aptos para la salud
El pan
Hay muchísima oferta de pan, con etiquetas que nos llevan a error, aunque diga que es “integral” debemos fijarnos si es 100% grano entero o hay truco en el etiquetado para engañarnos.
Es más seguro comprar en la panadería de confianza.
Las legumbres
Debemos evitar las que están ya preparadas con salsas o hummus, sin embargo, hay otras que sencillamente están cocidas, que pueden suponer una gran ayuda para poder llegar a casa y consumirlas.
Las harinas
Sabemos que la proporción de harina que es aconsejable consumir es poca cantidad, las que más aconsejamos comprar son las de legumbres o frutos secos. Ocasionalmente, podemos pensar en las de quinoa, espelta, o incluso trigo integral.
En general, a la harina hay que dejarla para escasas ocasiones.
Pasta de legumbre
Mejor que las demás. Hay que evitar las refinadas, y la fresca nos la podemos permitir de vez en cuando. Evitar los platos preparados para consumo inmediato.
Frutas y verduras
Mejor por supuesto consumirlas frescas, pero si no han hecho más que congelarlas, y no tienen azucares ni aditivos, puede ser un alimento apto para sacarte de un momento de apuro.
Nos parece aceptable las deshidratadas o liofilizadas, y las desecadas, como los higos, orejones… aunque su índice glucémico se elevado.
Los pescados
Si están solo cortados y congelados, son perfectamente aptos para el consumo. Otra vez, hay que mirar bien las etiquetas, para comprobar que no les han añadido sal, u otros ingredientes que los alteren.
En la carne, más de lo mismo. Si solo está congelada, es saludable, pero mira bien que no le hayan metido otros productos para su conservación.
Puede ser apto el atún en conserva, siempre que sea o natural, o con un aceite de oliva extra virgen que nos tranquilice en cuanto la calidad del producto.
Es verdad, la lata de atún nos soluciona muchos platos a la hora de llegar a casa y solucionar una cena.
Frutos secos
Son buenos, solo crudos o tostados. Hay que dejar en la estantería los dulces, los salados, y los que tienen más ingredientes para añadir sabor.
Leche
Fresca o pasteurizada, pero siempre fíjate que no tenga azúcar añadida.
Los yogures, lo mismo. Que los ingredientes sean simples, leche, leche en polvo y fermentos lácticos. Si luego quieres meter más sabores o texturas, hazlo en casa. Con frutas, frutos secos, semillas, y todo lo que se te ocurra.
Aceite
El mejor el virgen oliva extra. Para cocinar podemos usar virgen extra, pero los de girasol, o lino debemos descartarlos como comida diaria.
Ahora está muy de moda el aceite de coco. Es el que mejor resiste las altas temperaturas en el cocinado, y está lleno de propiedades benéficas para la salud.
Soja
Le damos el visto bueno a los que no llevan añadidos. Los yogures de soja, el tofu, tempeh, miso.
Encurtidos
Aceitunas, pepinillos, cebolletas, hay que consumirlos con moderación, por su alto contenido en sal.
Mostaza
Siempre con calidad, también podemos incluir café, especias secas que dan gusto a la cocina.
Chocolate
Siempre que sea negro y a partir del 85% de cacao puro, ya que el resto cuando no se especifica suele ser azúcar.
Vinagre
Es muy saludable, sobre todo el de manzana, ya que tiene propiedades protectoras de la microbiota intestinal. Pero el de Modena, hay que dejarla para pocas ocasiones, ya que tiene mucha azúcar.
No vivimos en una burbuja, y la mayor parte de nosotros no vamos al mercado a hacer la compra, sino al súper.
Aunque debemos ir pensando que estamos en el mercado, y eludir los pasillos llenos de ofertas de envasados de los que se compone un alto porcentaje de los alimentos ofertados, si no nos dejamos llevar por las atractivas etiquetas y nos fijamos en la letra pequeña, podemos estar en terreno seguro.
Lo que si os recomendamos evitar son los productos ultra procesados. Aunque lleguemos cansados a casa, y no tengamos ganas de ponernos a cocinar, podemos preparar cosas sencillas con ingredientes naturales para no perjudicar nuestra salud.