Ahorrar agua es imperativo, ya que los recursos llegan a límites preocupantes, y la estación del verano se empeña en no dejar paso al otoño.

Ahorrar agua, asegurar un mejor futuro

A veces nos olvidamos de asuntos básicos para el bien común, como proteger el medio que garantiza nuestra supervivencia.

Nos hartamos de ver manifestaciones, noticias, alertas  sobre el cambio climático, incendios, inundaciones, exterminio continuo de especies animales y vegetales;  y pensamos o que no tenemos nada que hacer al respecto, o que es periodismo  sensacionalista,  y no tomamos cartas en el asunto.

Pero basta con echar un vistazo a un mapa geográfico para comprender que si hay un elemento importante para el bienestar de las personas, ese es el agua.

Donde hay agua, hay riqueza. Hay ganadería, con ricos pastos, agricultura, con buenas cosechas, la economía prospera, la gente vive mejor.

Con la sequía viene la pobreza, el malestar, la esterilidad en los campos, la pérdida de masa arbórea, la extinción.

Ahorrar agua

Como tenemos toda la información que necesitamos, lo que hay que hacer es concienciarse, y poner remedio al malgasto del bien escaso que es el agua.

Con pequeños gestos se consiguen grandes gestas.

Si cada persona en sus casas, en las oficinas, adopta costumbres, la suma de todos los esfuerzos lo notarán esos pantanos casi secos que nos atormentan en cada telediario.

Octubre, y no llueve

Y parece que estemos en el mes de Agosto. Las temperaturas no bajan, y mi teléfono móvil, que es la herramienta principal de información meteorológica,  no preconiza agua en toda la semana.

Sol y más sol. Temperaturas de verano, como se dice por ahí, estamos en una nueva estación, el “veroño”. Terrorífico. Porque los pantanos están casi secos, y mientras unas zonas se inundan, otras sufren una escasez de agua que no se veía desde hace muchos años.

El nivel del mar, crece, el ph de las aguas cambia con la elevación de las temperaturas, y desaparecen especies marinas.

El peligro de incendios continúa, el campo está seco, y la perspectiva es que la situación continúe.

Tomar medidas para ahorrar agua

Que cada uno reflexione sobre la cantidad de agua que gasta, y si hace un uso consciente y razonable de éste elemento.

Aquí os doy alguna idea:

  • Lavar la ropa, no hay que excederse, ni poner la lavadora sin que esté el tambor lleno. (También podemos reflexionar sobre la contaminación ambiental por el uso excesivo de jabones y suavizantes)
  • El lavavajillas, tampoco hay que usarlo si no es necesario!
  • En cuanto a los baños, no hace falta ducharse a todas horas, ni que ésta sea de vaciar el Manzanares. La ducha debe ser rápida y energizante. No más de una vez al día. A no ser que necesites un baño terapéutico, pero esto es solo de vez en cuando.
  • No dejes correr el agua mientras te estés lavando los dientes o afeitando. Solo abre el grifo cuando realmente lo necesites.
  • Corrige cualquier goteo de los grifos, o de los WC, porque esa pérdida pequeña pero continua de agua, al final suma de manera asombrosa.

Si tienes jardín

  • Riega por la noche, lo estrictamente necesario.
  • Utiliza sistemas de goteo, es más sostenible.
  • Si estás pensando en el jardín de tus sueños, que éste no se mantenga a base de mucha agua. El buen paisajismo respeta el lugar donde se encuentre.

El agua es vida, es riqueza, y es de todos. Actuemos como tal, sabiendo lo necesaria que es, conociendo las consecuencias que pueden acontecer si ese preciado tesoro desaparece.

Por ahora, no hay restricciones, pero las imágenes hablan por sí solas. Si queremos mantener  las reservas de agua en límites que no estén por debajo de mínimos, seamos conscientes de nuestra utilización personal, familiar, y en los sitios donde vayamos, (trabajo, hoteles…)

El respeto del medio ambiente forma parte de una buena educación, y el resultado será un contagio, de concienciación, de respeto y protección a las generaciones que nos siguen.

Confiemos en que la diosa lluvia se apiade de nosotros y vuelvan las nubes a regar nuestros pantanos, nuestros campos, y que el ciclo de las estaciones recobre cordura y vuelva al equilibrio. Pero mientras esto ocurra, ahorra agua.