Consejos de cómo utilizar el agua fría para la desinflamación muscular. También se incide en la importancia de la dieta, suplementación y estiramientos.
La rigidez muscular puede estar causada por múltiples motivos:
desde un entrenamiento potente, a un cúmulo de tensiones originadas por el estrés o la ansiedad, incluso una falta de vitaminas y minerales en nuestra dieta. El músculo se acorta, nos produce una sensación de incomodidad y dolor. Hacer unos ejercicios de estiramiento cada mañana ayudan a mejorar los síntomas de la rigidez muscular. Pero el agua fría obra milagros.
-
¿Sientes rigidez muscular después de entrenar?
En vez de tomar analgésicos o anti-inflamatorios para acabar con el dolor, te recomendamos inmersión en agua fría o crioterapia. Es una técnica utilizada por profesionales y aficionados, consiguiendo reducir el malestar, la inflamación, consiguiendo además acelerar el tiempo de recuperación.
-
¿Qué efectos puede tener el baño de agua fría?
Se han hecho estudios sobre los efectos de utilizar el baño de agua fría para combatir la rigidez muscular.
Después de analizar a más de 360 personas que realizaron esta terapia después de entrenar con la bici, carreras o entrenamiento de resistencia, descubrieron que el agua fría es muy efectiva para prevenir esos dolores que aparecen a los dos días del ejercicio.
El agua fría baja la temperatura del tejido dañado y contrae las venas. Previene el daño y la inflamación y mejora la circulación. También ayuda a amortiguar las terminaciones nerviosas, lo que nos brinda un alivio inmediato del dolor.
Los estudios se realizaron con agua a una temperatura de 10 a 15 grados centígrados, permaneciendo en el agua unos 24 minutos.
Los baños de contraste, combinando agua fría y caliente tuvieron un menor resultado.
-
Consejos para la inmersión en agua fría
La experiencia de meterse en agua fría puede ser traumática, especialmente si se hace por primera vez. Pero nos va a sorprender su efecto sobre la rigidez muscular. Es importante asegurarse que el agua no esté demasiado fría ni permanecer en ella demasiado tiempo.
Si meter el cuerpo entero es excesivo, introduzca una parte específica de su cuerpo. Notará sus beneficios.
El momento de hacer este tratamiento es durante los primeros 48 a 72 horas del entrenamiento. A intervalos de 20 minutos, para prevenir cualquier daño. Si utiliza hielo, proteja la piel con un paño o toalla.
Los geles también son útiles, y fáciles de usar, pero cuidado con que no contengan productos tóxicos que puedan salirse de la bolsa.

-
Otros recursos para aliviar el dolor muscular
El ácido láctico es el culpable convicto y confeso del dolor muscular. Pero podemos encontrar otras causas subyacentes como:
- Roturas microscópicas de fibras musculares.
- Irritantes químicos que se liberan por los músculos dañados que activan receptores de dolor.
- Inflamación de los músculos.
- Cambios en la presión osmótica, espasmos musculares, y cambios en la forma en que el calcio es regulado por tus células musculares.
Por lo que además del agua fría, te recomendamos:
- Añada a su dieta carnosina. Es un dipéptido que encontramos en la musculatura, compuesto de beta-alanina y histadina. La carnosina regula los ácidos de los músculos, es un potente anti-oxidante y ayuda a desinflamar. Carnes ecológicas, pollo ecológico o huevos son fuentes de éste dipéptido.
- Tome un suplemento de beta-alanina
- Pruebe la terapia vibracional, utilizando la Power Plate, que induce a la glándula pituitaria a segregar hormona del crecimiento, que acelera la curación, mejora muscular y quema grasa.
- Tome jengibre.
-
Minerales contra la rigidez muscular
La deficiencia de ciertas vitaminas y minerales nos puede llevar a padecer la tan temida rigidez de los músculos:
- Una deficiencia de Magnesio.
- Un desequilibrio entre el Sodio y el Potasio
- Una falta de vitaminas del grupo B
- Un déficit de Calcio
La suplementación es una solución que no debemos desechar, pero siempre es recomendable llevar una dieta rica en nutrientes que de forma natural nos provean de lo que necesitamos.