La doctora María Jesús Núñez, del Centro Médico Healthing, nos cuenta por qué es tan necesario este paso para hacer deporte con salud.

Hacer deporte con salud se está convirtiendo en una de las asignaturas pendientes de la sociedad.

Una carrera de diez kilómetros, una mediamaratón, un triatlón, todo esto son cosas mucho más serias de lo que parecen y que requieren de un control previo. Es mucho mejor haciendo deporte sabiendo que, a priori, nuestro organismo funciona correctamente y todo lo que está en nuestra mano está bien.

De cara a nuestra aventura en el Challenge Iceland el próximo 23 de julio, queremos enseñaros en qué consiste y cómo rápidamente en menos de una hora podemos saber si nuestros pulmones y corazón funcionan bien en el momento del esfuerzo. Para ello nos trasladamos al Centro Médico Healthing, en el ABC de la calle Serrano. Allí la doctora del deporte María Jesús Núñez nos habla de estas pruebas.

Un reconocimiento, una oscultación, un electrocardiograma y una prueba en el tapiz rodante (la cinta de toda la vida de los gimnasios). Estos son los pasos necesarios para completar el chequeo. Durante diez minutos la cinta exige al deportista a respirar y mover su corazón bajo la monitorización de la doctora, que en una pantalla va viendo si hay alguna anomalía.

El precio de este tipo de prueba apenas supera los 100 euros de precio y puede ayudar a los atletas amateurs a encontrar pequeñas patologías que deberían ser controladas. ¿Merece la pena? Desde luego.

La doctora María Jesús Núñez, del Centro Médico Healthing, nos cuenta por qué es tan necesario este paso para hacer deporte con salud