¿QUÉ SON?

Una técnica de relajación es cualquier actividad, más o menos estructurada, dirigida a reducir el nivel de activación fisiológica y mental, proporcionando sensación de tranquilidad, bienestar y salud.

En este sentido, un baño, un masaje o un paseo por el campo, podrían considerarse como técnicas o conductas relajantes. Sin embargo, para realizar este tipo de actividades, necesitamos a menudo de otras personas, mucho tiempo o una infraestructura que lo permita.

Por este motivo, la psicología ha desarrollado una serie de técnicas que ayudan a las personas a inducir estados de relajación tan solo con la ayuda de su propia mente y de su cuerpo.

 

¿QUÉ TIPOS DE TÉCNICAS DE RELAJACIÓN EXISTEN?

Dejando a un lado las actividades anteriormente mencionadas, podemos englobar las técnicas de relajación psicológicas en 3 grandes grupos:

  • Fisiológicas: estas técnicas hacen especial hincapié en la activación del Sistema Nervioso Parasimpático a través de ejercicios de respiración diafragmática.
  • Corporales o musculares: reducen el nivel de tensión muscular provocado por las emociones de estrés y ansiedad.
  • Mentales: reducen el nivel de activación a través del trabajo de pensamientos alternativos al pensamiento estresante, así como la evocación de imágenes asociadas a relajación y bienestar.

 

¿CUÁL ES LA MEJOR TÉCNICA PARA RELAJARSE?

No existe una técnica mejor que otra, sino que el efecto depende de las características específicas de la situación y de la persona que la experimenta.

La experiencia indica que hay personas, por ejemplo, que se sienten más cómodas con una relajación de tipo corporal, y otras que afirman llegar a mayores estados de bienestar a través de la imaginación. Así mismo, los ejercicios de respiración suelen estar especialmente indicados en situaciones de crisis de pánico agudas, y los ejercicios corporales han demostrado ser muy eficaces para la mejora de las cefaleas provocadas por estrés.

Por este motivo, en las clases de técnicas de relajación trabajamos distintos tipos de técnicas, enseñamos cómo combinarlas así como dirigirlas específicamente a distintas situaciones.

 

¿QUÉ SE HACE EN LAS CLASES?

Las clases de técnicas de relajación consisten en la aplicación práctica de los distintos tipos de técnicas y la combinación de ellos.

Tras una pequeña explicación inicial, se procede a la práctica dirigida por una psicóloga titulada.

Esto produce un doble efecto: por un lado, induce un estado de bienestar y tranquilidad inmediato, que a menudo es necesario para seguir afrontando la jornada. Por otro lado, dota a los alumnos de un amplio repertorio de herramientas para hacer frente a distintas situaciones de su día a día.

Aunque no es obligatorio, es muy recomendable que los alumnos practiquen los conocimientos aprendidos en cada clase, a fin de poder afianzarlos y aplicarlos en cualquier situación de su vida diaria.